Titulo Noticias
2018.10.17
El insulto y el desprecio son formas de asesinato, advierte el Papa Francisco
Catequesis del Papa Francisco sobre el respeto debido al prójimo/ ACI
El insulto y el desprecio son formas de asesinato, advierte el Papa Francisco
Autor: Daniel Ibáñez / ACI Prensa
El Papa Francisco durante la Audiencia.

ACI PRENSA

 

 

 

 

 

 

 

Durante la Audiencia General de este miércoles 17 de octubre el Papa Francisco advirtió que el insulto, el desprecio o el sentimiento de odio hacia otra persona, sobre todo si es un hermano, ya es una forma de asesinato.

En su catequesis, el Santo Padre siguió reflexionando, como hizo en las anteriores Audiencias Generales, sobre el Quinto Mandamiento del Decálogo: “No matarás”.

“A los ojos de Dios, la vida humana es preciosa, santa e inviolable. Nadie puede despreciar la vida de los demás o la vida propia. El hombre, de hecho, lleva en sí la imagen de Dios y es objeto de su amor infinito”.

En el Evangelio, Jesús plantea una nueva perspectiva de este Mandamiento, comentó el Papa. De hecho, Jesús enseña supone que “delante del tribunal de Dios, incluso la ira contra un hermano es una forma de homicidio”. También el Apóstol San Juan dejó escrito: “Quien odie a su propio hermano es un homicida”.


“Sería bello que esta enseñanza de Jesús entrase en la mente y en el corazón, y cada uno de nosotros dijera: ‘No insultaré nunca más a nadie’. Seria un buen propósito. Jesús dice que, si insultas, si desprecias, si odias, eso es homicidio”.“Y nosotros nos hemos acostumbrados a insultar”, lamentó el Papa. “Te viene un insulto como si fuera un respiro. Y Jesús te dice ‘párate’, porque el insulto hace mal. Mata. El desprecio es una forma de matar la dignidad de la persona”.

Sin embargo, Jesús “no se detiene en eso, sino que, en esa misma lógica, añade que incluso un insulto puede matar”. En ese contexto, “Jesús incluso invita a interrumpir la ofrenda del sacrificio en el templo si hay alguna ofensa a un hermano en nuestra conciencia, e ir a reconciliarse con él”.

“También nosotros, cuando vamos a Misa, debemos tener esta actitud de reconciliación con las personas con las que hayamos tenido problemas. De aquellos de los que hayamos pensado mal, o a los que hemos insultado. Pensemos en la importancia del insulto, la importancia del desprecio, la importancia del odio. Jesús los sitúa en la línea del asesinato”.

“¿Qué es lo que pretende Jesús extendiendo hasta ese punto el ámbito del Quinto Mandamiento?”, preguntó el Pontífice. “El hombre tiene una vida noble, muy sensible, y posee un ‘yo’ recóndito no menos importante de su ser físico”.

De hecho, advirtió que “para ofender la inocencia de un niño basta con una frase inoportuna. Para herir a una mujer puede bastar un gesto de frialdad. Para destrozar el corazón de un joven es suficiente negarle la confianza. Para aniquilar a un hombre basta con ignorarlo”.


En este sentido, recordó las palabras de Caín en la Biblia cuando Dios le pregunta dónde está su hermano. Caín responde: “No lo sé. ¿Acaso soy el guardián de mi hermano?”. “Así es como hablan los asesinos”, aseguró Francisco. “Probemos a contestar nosotros a esa pregunta: ¿somos guardianes de nuestros hermanos? ¡Sí, los somos! Somos guardianes los unos de los otros”.Francisco insistió: “La indiferencia mata. Es como decirle a uno, ‘tú eres un muerto para mí’. Porque tú ya lo has matado en tu corazón”. “Cada vez que expresamos desinterés por la vida de los demás, cada vez que no amamos, en el fondo despreciamos la vida. No amar es el primer paso para matar”.

“La vida humana tiene necesidad de amor. ¿Y cuál es el amor auténtico? El que Cristo ha mostrado, es decir, la misericordia. El amor del cual no podemos prescindir es aquel que acoge al que nos ha hecho mal. Nadie de nosotros puede sobrevivir sin misericordia, todos tenemos necesidad del perdón. Por lo tanto, si matar significa destruir, suprimir, eliminar a alguien, entonces ‘no matarás’ significa cuidar, valorar, incluir y perdonar”.

El Papa finalizó su catequesis subrayando que “nadie se puede considerar excluido de esta actitud pensando: ‘Yo estoy bien porque no hago mal a nadie’”. Frente a esa actitud, el Santo Padre recordó que “un mineral o una planta tienen este tipo de existencia, un hombre no”.

 

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/el-insulto-y-el-desprecio-son-formas-de-asesinato-advierte-el-papa-francisco-91844

 

 

 

Catequesis del Papa Francisco

sobre el respeto debido al prójimo

 

El Papa Francisco continuó reflexionando durante la Audiencia General de este miércoles 17 de octubre sobre el Quinto Mandamiento: “No matarás”.

En su catequesis, el Santo Padre señaló que el insulto, la indiferencia o el odio también es una forma de asesinato.

“El apóstol Juan escribe: ‘El que odia a su hermano es un asesino’. Pero Jesús no se detiene aquí, y en la misma lógica agrega que el insulto y el desprecio también pueden matar. Y nosotros estamos acostumbrados a insultar, es verdad. E insultar nos sale como respirar. Y Jesús nos dice ‘Detente, porque el insulto hace daño, mata’. El desprecio es una forma de matar la dignidad de una persona”.

A continuación, el texto completo de la catequesis del Papa Francisco:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!


En el pasaje del Evangelio que acabamos de escuchar, Jesús nos revela un sentido aún más profundo de este mandamiento. Afirma que, ante el tribunal de Dios, incluso la ira contra un hermano es una forma de homicidio.Hoy me gustaría continuar con la catequesis sobre la Quinta Palabra del Decálogo, "No matarás". Ya hemos subrayado cómo este mandamiento revela que a los ojos de Dios la vida humana es preciosa, sagrada e inviolable. Nadie puede despreciar la vida de los demás o la suya propia; de hecho, el hombre lleva dentro de sí la imagen de Dios y es el objeto de su amor infinito, cualquiera sea la condición en la que ha sido llamado a la existencia.

Por eso el apóstol Juan escribe: "El que odia a su hermano es un asesino" (1 Jn 3:15). Pero Jesús no se detiene aquí, y en la misma lógica agrega que el insulto y el desprecio también pueden matar. Y nosotros estamos acostumbrados a insultar, es verdad. E insultar nos sale como respirar. Y Jesús nos dice “Detente, porque el insulto hace daño, mata”. El desprecio. “Pero yo…a esta gente, esto lo desprecio”. Y esta es una forma de matar la dignidad de una persona.

Y sería hermoso que esta enseñanza de Jesús entrase en la mente y en el corazón, y que cada uno de nosotros dijese: “Nunca insultaré a nadie”. Sería un buen propósito porque Jesús dice: “Mira, si desprecias, si insultas, si odias, eso es homicidio”.

Ningún código humano equipara actos tan diferentes asignándoles el mismo grado de juicio. Y de manera coherente, Jesús nos invita incluso a interrumpir la ofrenda del sacrificio en el templo si recordamos que un hermano está ofendido contra nosotros, para ir a buscarlo y reconciliarnos con él. También nosotros, cuando vamos a misa, tendríamos que tener esta actitud de reconciliación con las personas con las que hemos tenido problemas.

También si hemos pensado mal de ellos, si les hemos insultado. Pero tantas veces, mientras esperamos a que venga el sacerdote a decir misa, se chismorrea y hablamos mal de los demás. Pero es algo que no se puede hacer. Pensemos en la gravedad del insulto, del desprecio, del odio: Jesús los coloca en la línea del asesinato.

¿Qué quiere decir Jesús al extender el campo de la Quinta Palabra hasta este punto? El hombre tiene una vida noble, muy sensible, y posee un yo recóndito no menos importante que su ser físico. De hecho, para ofender la inocencia de un niño es suficiente una frase inoportuna. Para herir a una mujer basta un gesto de frialdad.

Para romper el corazón de un joven es suficiente negarle la confianza. Para aniquilar a un hombre, basta ignorarlo. La indiferencia mata. Es como decir a la otra persona: “Tú, para mí, estás muerto”, porque lo has matado en tu corazón. No amar es el primer paso para matar; Y no matar es el primer paso para amar.


La vida humana necesita amor. ¿Y cuál es el amor auténtico? Es el que Cristo nos mostró, es decir, la misericordia. El amor del que no podemos prescindir es el que perdona, el que acoge a quienes nos han hecho daño.En la Biblia, al principio, se lee aquella frase terrible salida de la boca del primer asesino, Caín, después de que el Señor le pregunta dónde está su hermano. Caín responde: "No lo sé. ¿Soy yo acaso el guardián de mi hermano? "(Génesis 4: 9) [1] Así hablan los asesinos: "No me concierne ", “Son asuntos tuyos " y cosas parecidas. Intentemos responder a esta pregunta: ¿Somos los guardianes de nuestros hermanos? ¡Sí, lo somos! ¡Somos custodios el uno del otro! Y este es el camino de la vida, es el camino del no asesinato.

Ninguno de nosotros puede sobrevivir sin misericordia, todos necesitamos el perdón. Entonces, si matar significa destruir, suprimir, eliminar a alguien, entonces no matarás significará curar, valorar, incluir. Y perdonar.

Nadie puede engañarse a sí mismo pensando: "Estoy bien porque no hago nada malo". Un mineral o una planta tienen este tipo de existencia, un hombre no. Una persona –un hombre o una mujer- no. A un hombre o a una mujer se le pide algo más.

Hay bien por hacer, preparado para cada uno de nosotros, cada uno el suyo, el que nos hace nosotros mismos hasta el final. "No matarás" es una llamada al amor y a la misericordia, es una llamada a vivir de acuerdo con el Señor Jesús, que dio su vida por nosotros y por nosotros resucitó. Una vez repetimos todos juntos, aquí en la Plaza, una frase de un santo sobre esto. Quizás nos ayude: “Está muy bien no hacer el mal, pero está muy mal no hacer el bien”. Siempre tenemos que hacer el bien. Ir más allá.

Él, el Señor, que encarnándose santificó nuestra existencia; Él, que con su sangre la hizo inestimable; Él, "el autor de la vida" (Hechos 3:15), gracias al cual cada uno es un don del Padre. En él, en su amor más fuerte que la muerte, y mediante la potencia del Espíritu que el Padre nos da, podamos acoger la Palabra "No matarás" como el llamamiento más importante y esencial: es decir, “No matarás”, significa una llamada al amor.

 

Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/catequesis-del-papa-francisco-sobre-el-respeto-debido-al-projimo-77622

 
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