LA SUCESION Y LA CAPILARIDAD SOCIAL
2009-08-14
LA SUCESION Y LA CAPILARIDAD SOCIAL
La sucesión y la capilaridad social Un fenómeno social empieza a presentarse en torno a la sucesión gubernamental, tal vez no registrado en los sondeos conocidos de los partidos políticos, menos quizá, localizado por los analistas, pero que significativamente empieza a preocupar a los operadores de los diversos grupos que han abierto su juego a la escena pública para posicionarse. Los sociólogos lo denominan Capilaridad Social, se refiere concretamente al proceso mediante el cual los integrantes de un colectivo de una capa social pasan a formar parte de otra, superior, gracias a la intervención de uno de sus actores. Así por ejemplo se considera un fenómeno de la capilaridad social el hecho de que un líder perteneciente a una generación se encumbre en el poder y con él, vayan tras de sí otros que automáticamente se encuentran en la siguiente capa de la sociedad, ejerciendo el poder junto a uno de ellos que logró subir el peldaño. Coloquialmente, las generaciones van sembrando sus semillas y cuando crecen, cosechan lo sembrado de tal forma que organizados pueden conquistar el poder. En la Teoría de las Clases Sociales se considera como Movilidad Social a este fenómeno mediante el cual los individuos horizontalmente pasan de un sector a otro sin perder su condición esencial; en el sentido vertical la movilidad social registra a quienes ascienden y a quienes descienden en la estructura de la sociedad. Veamos ejemplos claros muy recientes: Mario Marín Torres pertenecía a una clase social cuando llegó a la universidad, estudió, se rodeó de amigos, creció profesional y políticamente hasta encumbrarse en el ejercicio del poder y ser gobernador del Estado donde nació, Marín ha crecido verticalmente en su movilizad social en porcentajes elevadísimos; con él han crecido también otros, como Javier López Zavala, Valentín Meneses, por mencionar algunos de los más notables. Si Marín no hubiera crecido, tampoco lo habrían hecho sus amigos. En sentido opuesto podría colocarse a todos aquellos que en lugar de crecer han perdido posiciones en la escalera de la vida al ser derrotados políticamente o haber visto frustrados sus éxitos económicos. La movilidad, la capilaridad social, son fenómenos que surgen sin ser preparados para tal o cual circunstancia. Por ejemplo si el próximo gobernador de Puebla fuera ajeno al grupo en el poder hoy, con él llegarían a gobernar determinados personajes que por el momento están fuera de la función pública estatal. Si llegara a gobernar Humberto Aguilar Coronado ‚Äìno se espante sólo es un ejemplo- con él llegarán personajes totalmente desconocidos a compartir el poder y por tanto se inyectaría un porcentaje muy elevado de crecimiento vertical en la movilidad social, algo similar pasó con el equipo de Luis Paredes, nunca Héctor Montiel hubiera podido ocupar el cargo de Presidente Municipal Interino de no haber formado parte del equipo de Paredes. Tras de cada uno de los aspirantes formales y serios hay grupos de ciudadanos que ven posibilidades de crecer, algunos de ellos reclaman la opción de subir de nivel por que deliberadamente han sido excluidos del crecimiento de los últimos años; algunos más han visto frustrado su crecimiento por pertenecer a grupos políticos desprestigiados; y habrá también quien se ha venido organizando desde hace tiempo para conquistar el poder y apuesta su futuro a una carta que le permita la capilaridad social. Y en este punto es donde las patadas bajo el agua están dándose entre los seguidores de los aspirantes hasta ahora conocidos: quienes están dentro, no quieren salir, quienes están fuera quieren entrar, dentro de seis años pasará lo mismo. Por ejemplo, quienes siguen a López Zavala hablan de consolidación de un proyecto, quienes lo critican le advierten a la gente de que se trata de ‚“más de lo mismo‚Äù de volver a privilegiar a los que han estado los últimos cinco años en el poder. Quienes están afuera, demandan espacios, piden se les incluya para poder crecer y con ellos su gente, de lo contrario quienes los siguen los dejarán y pasarán a formar parte del equipo que sí les permita crecer en el terreno de la sociedad. Por eso es interesante y preocupante que algunos portavoces y testaferros empiecen a repartir el gabinete y hacer compromisos a nombre de sus jefes sobre quién estará en tal o cual puesto. Ninguno de los aspirantes debía comprometer su futuro al acuerdo oral de entregar tal o cual posición a quienes en este momento les muestren solidaridad con su proyecto. Entre los poblanos, el rumor es una de las formas más copiosas de mantener la información viva y por desgracia son muchos los comentarios que han surgido en torno a integrantes de la industria de la construcción que han sido beneficiados en los últimos años y no quieren perder el privilegio de ganar más dinero, los hay que hace seis años gritaban al gobierno y hoy tienen piso en Miami, los hay quienes hace seis años hacían cola en las oficinas públicas y hoy viajan en avión particular, los hay quienes comían en fondas y hoy son dueños de cadenas de restaurantes. La movilidad social les benefició, sin duda; los nuevos líderes deben darse cuenta de que hay cientos, miles esperando la oportunidad de hacer dinero, de tener éxito, esos, son sus enemigos y también votan. Así las cosas los aspirantes empiezan a conformar tras de sí simpatizantes apostando a subir con el triunfador a otro escenario de la capa social, pero también aparecen enemigos que cuestionan a quienes intentan frenar la movilidad social. Juárez garantizó la libertad religiosa El doctor Emilio Martínez Albesa es profesor de Historia de América en la Universidad Europea de Roma, hace una semana concedió una entrevista a la agencia católica de noticias Zenit donde plasma sus apreciaciones sobre los 150 años de las Leyes de Reforma, un tema que marcó el parte aguas de la nación mexicana y sus formas de gobierno. El autor de ‚“La Constitución de 1857, Catolicismo y Liberalismo en México‚Äù respondió a varias preguntas, he aquí la trascripción de algunas de ellas: ¿Por qué recordar todavía la Reforma de Benito Juárez? Dr. Martínez: Porque el México contemporáneo no puede entenderse si no es a partir de la Reforma juarista. A mediados del siglo XIX, separar el Estado y la Iglesia era una exigencia de los tiempos y, en este sentido, el movimiento de Reforma representó un esfuerzo por modernizar el país. Los obispos mexicanos estaban reclamando la independencia entre la Iglesia y el Estado desde la década de 1830 porque "lo temporal nada tiene que ver con lo espiritual, ni lo espiritual con lo temporal" (decía el Obispo de Michoacán Gómez de Portugal en 1835) y "ni el sacerdocio debe tener intervención en las cosas del orden civil, ni la potestad secular en el culto religioso" (diría el Obispo de Guadalajara Pedro Espinosa en 1860). Éstas son frases que también podía haber suscrito el mismo Benito Juárez. ¿Por qué entonces la oposición entre los obispos y el Presidente Juárez? Dr. Martínez: Juárez deseaba una "perfecta independencia entre los negocios del Estado y los puramente eclesiásticos" (Manifiesto del 7 de julio de 1859), fijando para su Reforma un doble objetivo: "la independencia absoluta del poder civil y la libertad religiosa" (Carta a Pedro Santacilia del 12 de julio de 1859). Sin embargo, tomó como criterio de separación la idea de que lo todo lo social era competencia del Estado y que la religión era asunto del interior de cada individuo, con lo cual más que una separación absoluta o neta obtuvo una separación unilateral, separando la Iglesia del Estado pero no el Estado de la Iglesia y procurando aislar a la Iglesia del resto de la sociedad. Ahora bien, la oposición entre los obispos y Juárez tuvo una historia y sus relaciones no permanecieron inalteradas a lo largo de los años de su gobierno. De cualquier forma, la "tradición" mexicana de "estado laico" mencionada por el nuevo Embajador de México ante la Santa Sede -Sr. Ling Altamirano- en su discurso al Papa del pasado 10 de julio, arranca precisamente de la reforma legislativa de Juárez. ¿Y esa reforma legislativa fue anticatólica o no? Dr. Martínez: La interpretación de la Reforma liberal de Benito Juárez como persecutoria de la Iglesia es correcta pero parcial. Indudablemente fue anticatólica e incluso antirreligiosa y, para demostrarlo, basta considerar la aplicación histórica de sus disposiciones: destrucción de conventos, templos y bienes sacros, prohibición de ingresar a la vida religiosa, de vivir en comunidades religiosas (las cuales fueron disueltas a la fuerza) y de emitir votos religiosos, supresión de los cabildos catedralicios, disolución de las asociaciones de laicos católicos, imposición de limitaciones para expresar en público el propio credo aun en la manera de vestir, control ideológico de la educación por parte del Estado, imposición del matrimonio civil, nacionalización de los bienes eclesiásticos, etc.; además de la ruptura de relaciones diplomáticas con la Santa Sede, de la expulsión de los obispos y hasta de la muerte de algunos sacerdotes a manos de extremistas. No era ciertamente una época en la que dominara la razón. Y sin embargo ésta es una interpretación parcial porque olvida lo fundamental: la Reforma fue un intento de garantizar la libertad religiosa respondiendo a las expectativas de esos tiempos de una mayor civilización de la vida social; un intento de establecer un marco de convivencia, de libertad y de respeto válido para todos, más allá de la confesión religiosa de cada uno, remitiendo al derecho natural del ser humano. Este intento se centró en el fortalecimiento de un Estado supervisor de lo religioso, en la negación de la personalidad jurídica de la Iglesia y en la expulsión de la Iglesia de la sociedad, pretendiendo alcanzar la neutralidad religiosa del Estado mediante un indiferentismo religioso por parte del Gobierno presentado como una exigencia de la igualdad. Sobre estas bases, el intento se desvirtuaría produciendo de hecho limitaciones a la libertad religiosa de los mexicanos porque sus ideólogos no supieron distinguir entre la sociedad y el Estado, ni desprenderse de tópicos de los últimos veinticinco años, ni atender a la situación real de la sociedad; sin embargo, no fue un intento inútil ni dejó de producir algunos frutos buenos. ¿Cuáles fueron por ejemplo esos frutos buenos? Dr. Martínez: Creo que no han de buscarse en el área social. A pesar de la voluntad declarada de sus autores de reformar la sociedad según las exigencias del progreso, el cambio social que produjeron las leyes de Reforma no parece que haya ido mucho más allá del empobrecimiento de la Iglesia mexicana, el desposeimiento de las comunidades indígenas, el deterioro del patrimonio artístico nacional, el mayor enriquecimiento de una minoría de personas ya pudientes y la desarticulación de la educación. Ahora bien, estas leyes tuvieron una clara utilidad política, dotando al Gobierno mexicano de una carta que podría jugar siempre que retuviera oportuno exorcizar el peligro de clericalismo, claro que esto a costa de la inseguridad jurídica de la Iglesia, con lo que la impresión hoy es la de que se trató de matar una mosca con un cañonazo sin medir suficientemente sus consecuencias. Pienso que es sobre todo en el área cultural donde encontramos los mejores frutos de la Reforma: sus leyes testimoniaron que una nueva época había comenzado para México, en la cual el derecho a la libertad religiosa se presentaba como un valor irrenunciable e íntimamente ligado a la libertad de conciencia. Los primeros artículos del decreto del 6 de diciembre de 1860 (la última de las grandes leyes de Reforma) son clara expresión de esto. Pensar en principios universalmente válidos y legislar desde ellos es reconocer la dignidad de la persona humana y tratar de garantizar sus derechos. Así, la Reforma liberal mexicana me hace recordar lo escrito por Juan Pablo II en el capítulo 18 de su libro "Memoria e identidad" (2005) sobre la Ilustración del siglo XVIII, de la cual por cierto es en buena parte heredera: "no sólo dio lugar a las crueldades de la Revolución francesa; tuvo también frutos buenos, como la idea de libertad, igualdad y fraternidad, que son después de todo valores enraizados en el Evangelio" y así "preparó el terreno para comprender mejor los derechos del hombre". En este sentido, la Reforma mexicana puede y debe leerse como un paso adelante en la universalización de los valores humanos animados por el cristianismo, es decir, en el reconocimiento de que determinados valores aprendidos en Occidente del Evangelio son efectivamente válidos para todos los seres humanos sin distinción alguna de credos o ideologías, por emanar de la dignidad de la persona humana y no de privilegios particularistas ni de condiciones históricas ocasionales. Que en las circunstancias del México del siglo XIX la propuesta de libertad de culto ofrecida por los liberales juaristas fuera insuficiente e incluso en alguna medida inconsecuente para la libertad religiosa de la sociedad mexicana de entonces no elimina lo que tiene de conquista. ¿Pero por qué el Gobierno juarista intentando defender la libertad religiosa le puso en realidad trabas? Dr. Martínez: En primer lugar porque la antropología individualista, propia del liberalismo, empujaba a los ideólogos juaristas a desatender la dimensión comunitaria de esos derechos que ellos presentaban como estrictamente individuales y que además querían garantizar de un modo que se abstraía bastante de la realidad histórica. Pero, sobre todo, en segundo lugar, hay que recordar que las leyes de Reforma se expidieron con una intención abiertamente punitiva contra el clero, tal como declararon sus autores, y es muy difícil o imposible que una legislación que pretende castigar por un comportamiento del pasado pueda al mismo tiempo establecer un régimen equilibrado y válido para el futuro correspondiente a las exigencias permanentes de la justicia. En definitiva, faltó el discernimiento del poder político "sobre la contribución de las culturas y de las religiones para la construcción de la comunidad social en el respeto del bien común" al que se ha referido Benedicto XVI en su reciente encíclica (Caritas in veritate, 55). Entonces... Benito Juárez, ¿Benemérito o desgracia para México? Dr. Martínez: La memoria de Benito Juárez suscita la veneración de muchos mexicanos, el respeto de la mayor parte y la denigración de no pocos. Podría señalarle libros que idolatran a Juárez, pintándolo como sobrehumano, y otros libros que lo demonizan, presentándolo como transmisor de todos los males. No obstante, está claro que un hombre no hace un país. Juárez merece ciertamente ser recordado y su memoria, que por tantos años ha servido para aglutinar el sentimiento nacional en torno a ciertos valores cívicos (acatamiento de la ley, secularización de la política, patriotismo republicano), merece ser respetada. Pero esto no quiere decir que la conciencia histórica de la nación pueda edificarse satisfactoriamente a base de homenajes ante las estatuas de Juárez o de otras personalidades del pasado, sacralizando nombres y rostros, sin ahondar libre y racionalmente en los hechos históricos que protagonizaron y en sus consecuencias. Sin entrar a juzgar la bondad o la maldad moral de las intenciones personales de los protagonistas de la historia patria, que escapan a la documentación histórica, las nuevas generaciones necesitan dialogar críticamente con su pasado en función de los retos del presente y no pueden permanecer prisioneras de ideas, proyectos, eslóganes o mitificaciones que tal vez tuvieron justificación o utilidad en el ayer, pero que son cadenas para el hoy y lastres para el mañana. En definitiva, las personalidades históricas merecen el mismo respeto que merece cualquier ser humano fenecido y con herederos que se remiten a su memoria, pero no más. Nadie merece que su recuerdo impida el progreso de la razón, el perfeccionamiento de las condiciones de justicia o la mejora de la convivencia. De dulce, de chile y de manteca... *** PARECIERA QUE LAS DECLARACIONES de Víctor Manuel Giorgana no han sido bien recibidas en Casa Puebla... La recomendación de tomar té de tila a los nerviosos por el posicionamiento de Blanca Alcalá reabrió heridas... Bien es sabido que Giorgana y Marín son como el agua y el aceite... Las consecuencias inmediatas fueron el cierre al acuerdo a la Presidenta, liberado la tarde del martes luego de los buenos oficios de López Zavala... Su intervención fue clave para abrir la agenda del gobernador y el miércoles se logró el tan esperado acuerdo donde Alcalá pidió entre otros asuntos dinero para salvar una laguna, construir un paso a desnivel y un segundo piso en una de las entradas a Puebla... El caso es que durante los últimos días Alcalá ha estado muy movida, se reúne con mujeres y habla de que es tiempo de la mujer, declara a la prensa que su partido, el PRI se fundó en la inclusión... A las denuncias de Giorgana aparecen las recomendaciones de panistas y priistas de que ‚“defina si va o no va en la contienda‚Äù... Los reflectores están sobre Blanca Alcalá quien enfrenta un tema difícil, hacer caso omiso a los cantos de los sirenos o dejarse llevar por ellos... Tiene un alto rating en la capital, sin duda, aunque su gestión no acabe de ser evaluada aún... En cambio no tiene la misma penetración en el interior del Estado, le costaría tiempo y dinero penetrar en los distritos donde aportan votos, aunque Giorgana asegura en corto que la estructura del partido está para eso, para hacerla ganar en el interior... Tiene también en contra su compromiso con los poblanos de gobernar tres años, así lo firmó y en aquél momento nadie le advirtió del efecto negativo de esa firma ante notario... Sean peras o sean manzanas Blanca Alcalá es un activo importante del PRI, sea quien sea el candidato necesitará de ella y la Presidenta está muy consciente del peso específico que representa en estos momentos... Tal vez por ello López Zavala se haya acercado para servir de puente de plata con el gobernador... ¿De qué habrán hablado en corto ambos?... ¿Acaso Alcalá le dio su apoyo a López Zavala, acaso le pidió posiciones?... En los próximas días tendremos la respuesta ¿Giorgana seguirá hablando o callará?... Por lo pronto el ex presidente del PRI en el sexenio pasado ha servido de fuerte contrapeso a la estructura oficial...*** MIENTRAS TANTO EL RESTO de la caballada sigue esforzándose por salir en los medios y conseguir el reconocimiento de la sociedad... Jesús Morales reunió algunos miles y también unió criterios de Alejandro Armenta y Carlos meza para bajarle de tono a las concentraciones... El PRI se deslindó del activismo de Chucho Morales... Enrique Dóger ha dado pasos importantes, se abre a la contienda desde un ángulo que maneja muy bien: la educación... López Zavala acude a cuanta invitación tiene, lo mismo se le ve en Teziutlán que en Izúcar, en Atlixco, en la capital, en la radio, en la televisión, en comidas y cenas privadas y hasta con la oposición se reúne... Y hay quien asegura que López Zavala se ha ganado ya el afecto de la poderosa maestra Elba Esther Gordillo con quien ha tenido un acercamiento y la muestra de esta fuerte relación se verá en un acto donde la líder del magisterio estará a un lado de López Zavala en unos días más en Puebla... Si ésto sucede las perspectivas de Moreno Valle podrían verse notablemente modificadas... El calor del verano aumenta la tensión de la política local... *** POR HOY ES TODO, desde la trinchera del Centro Histórico, seguiremos informando... Tenemos una cita la próxima semana en este mismo espacio... Como siempre Las Tertulias de la Radio en Radio Tribuna, 1250 de AM a las 11 horas de lunes a viernes... Las Tertulias Políticas pasan también en la televisión, canales 32 y 305 de Megacable, esta semana estuvo el doctor Enrique Dóger como primer invitado de los aspirantes a candidato a gobernador, serán recibidos todos en las mismas circunstancias, 90 minutos de charla con los académicos Benjamín Dimas Chávez, Alejandro Guillén, José Ojeda y Catalina Pérez Osorio... Los Periodistas, mismos canales, martes y miércoles y Noche de Adultos en Sicom Canal 26 el jueves a las 22 horas... jesusmanuelh@mexico.com
 
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