POLITICA Y TANGOS
2009-07-23
POLITICA Y TANGOS
Política y Tangos ‚“El verdadero amor se ahogó en la sopa: la panza es Reina y el dinero Dios‚Äù Santos Discépolo Madrid, España.- Con tanto calor no se apetece la comida normal, un tente en pié basta para cubrir el espacio hasta la hora de la cena. Los restaurantes de moda, llenos a tope, más los de terraza o espacios abiertos, frescos. Zalacaín había invitado a cenar a un grupo de turistas, paisanos, de paso por esta ciudad y camino de las grandes urbes de Europa. Le habían exigido un lugar diferente, alejado de la cocina tradicional madrileña, incluso española. Pensó en sugerir Asia Gallery en el Hotel Palace, muy bueno, pero en un sitio cerrado. Cayó en la cuenta de visitar Nodo, hacía casi una década de su apertura y sensacional impacto por presentar una ‚“cocina urbana‚Äù en un establecimiento con categoría pero sin las pretensiones de los clásicos, a falta de espacio, finalmente el aventurero decidió por Pandelujo, de los mismos dueños del anterior pero con un plus, el cocinero propietario Alberto Chicote estaba este verano en el establecimiento de la calle Jorge Juan. Consiguió mesa frente al patio abierto; ropa causal, buena disposición del grupo de paisanas y paisanos de paso por la Villa. Chicote pasó a la fama por su fusión de cocina mediterránea y japonesa, el uso de hornos de carbón y cocción lenta, pero el local, antigua panadería, había sido acondicionado de una forma espectacular a fin de despertar y llenar por supuesto los cinco sentidos. Pisos con iluminación de colores, paredes transparentes, agua corriente en los muros del patio, un gran espejo de agua sobre la terraza y proyección de recetas sobre los ventanales y video de cascadas, todo un espectáculo en el verano. Zalacaín se sintió reconfortado de no haber encontrado sitio en Nodo. Paró un taxi en Plaza Castilla, el chofer de nacionalidad argentina, no paraba de charlar sobre sus aventuras en Cancún y Acapulco, solo se detenía para reforzar la entonación de algún tango de su predilección. Al aventurero le gustaba también el tango, más las letras de Santos Discépolo y curiosamente el taxista traía un buen repertorio en la voz de Gardel: ‚“Sola, fané, descangayada, la ví esta madrugada salir de un cabaret; flaca, dos cuartas de cogote y una percha en el escote bajo la nuez; chueca, vestida de pebeta, teñida y coqueteando su desnudez...‚Äù El tango demandaba aparte de buen oído un diccionario de lunfardo para entender el contenido de la letra. Zalacaín recodaba aquellas noches de tango en su juventud al lado de algunas botellas de vino; un toca discos viejo con aguja reproducía los acetatos de 78 revoluciones con la voz cascada de Carlos Gardel. Hacía décadas un grupo de poblanos, entonces jóvenes había fundado sin proponérselo un pequeño grupo aficionado al tango, intercambiaban discos y se reunían en tertulia hasta altas horas de la noche para traducir las letras y ya entrados en copas hablar de política. Al cabo de los años el grupo se fue reduciendo y la llegada de la tecnología les permitió tener a la mano las mejores producciones de tango. ¿Cuántas decisiones de la vida política de Puebla no se habrían tomado en aquellas tertulias de tango? Sin duda muchas, sobre todo algunas habían influido notablemente en el devenir de los tiempos de la política poblana. La música de tango generó el ambiente donde muchas decisiones fueron asumidas para inclinar la balanza en favor de uno u otro aspirante a la gubernatura; lo mismo se bebía vino, se fumaba, se reía y se planeaban las acciones al compás de ‚“Esta noche me emborracho‚Äù: ‚“¬°Y pensar que hace diez años, fue mi locura! ¬°Que llegué hasta la traición por su hermosura!... Que esto que hoy es un cascajo fue la dulce metedura donde yo perdí el honor; que chiflao por su belleza le quité el pan a la vieja, me hice ruin y pechador... Que quedé sin un amigo, que viví de mala fe, que me tuvo de rodillas, sin moral, hecho un mendigo, cuando se fue...‚Äù En esos escenarios se decidía con quién se jugaba la sucesión, a quién se vetaba, cuánto se cobraría por el favor y por supuesto después esas tertulias también servían para organizar los negocios. El taxista seguía cantando y Zalacaín hacía planes sobre el próximo fin de semana, un sitio con mejor temperatura por supuesto. Como si la programación de la música estuviera a tono con sus reflexiones de hechos pasados, en el auto se escuchaba uno de los clásicos tangos de Enrique Santos, citado incluso entre las propuestas filosóficas, ‚“Que Vachaché‚Äù. Ciertamente el autor había merecido el estudio y referencia de Camilo José Cela, Ernesto Sábato y el escritor francés Pierre Vidal-Naquet en su estudio sobre el revisionismo neonazi en Europa contemporánea ‚“Les assassins de la mémoire‚Äù hacía alusión a esa letra: ‚“Lo que hace falta es empacar mucha moneda, vender el alma, rifar el corazón, tirar la poca decencia que te queda... Plata, plata, plata y plata otra vez... Así es posible que morfés todos los días, tengás amigos, casa, nombre... y lo que quieras vos... El verdadero amor se ahogó en la sopa: la panza es reina y el dinero Dios‚Äù. Pues algo así pasaba en aquellas tertulias donde las ideas eran fácilmente intercambiadas por la plata. Zalacaín encontró a sus amigos en la entrada del restaurante. Todos se quedaron maravillados por la elección. La mesa en el mejor sitio cerca del patio. Las cartas sorprendieron, la vajilla, el menaje en términos generales y la excelente iluminación sobre las mesas, escondida en los asientos y reflejada en espejos en el techo. Todo un espectáculo. Zalacaín sugirió cava para empezar, tres botellas, repetidas tres veces, el grupo era grande y hacía calor. Para comer, ensaladas, interminables por el tamaño, corazones de lechuga con yugur y salsa yuzu; una verde con cuantas verduras y hortalizas pudieron encontraren el mercado; espárragos en témpura, una fuente berberechos al vapor y otra de mejillones gallegos, receta muy similar a la presentada por Toñi Vicente en Santiago de Compostela, no en balde Alberto Chicote había pasado por esa casa en su juventud. Las señoras se ausentaron para ir a ‚“los aseos‚Äù, Zalacaín les advirtió en voz alta ¬°cuidado con los pisos y las paredes, son transparentes! La cena fue toda una gozada. Nuevos planes surgieron con el grupo de paisanos, al día siguiente una vuelta por el Thyssen-Bornemisza para ver a Matisse, La Odalisca con Pandereta merecía la pena una visita. Al salir del local Zalacaín entonaba otra letra de Santos Discépolo ‚“¬°Siglo veinte, cambalache problemático y febril!... El que no llora no mama y el que no afana es un gil!‚Äù jesusmanuelh@mexico.c
 
Titulo Columnistas
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista ERP No Negociable
Jesús Manuel Hernández
Sin Límites
Raúl Torres Salmerón Abogado Quejas municipales
Raúl Torres Salmerón
Sin Límites
Raúl Torres Salmerón Abogado Juárez y la BUAP
Raúl Torres Salmerón
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Traiciones
Jesús Manuel Hernández
¿Se te ofrece algo?
Carlos Galeana Estudiante de Comunicación Sigamos buscándonos
Carlos Galeana
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Corrupción e Impunidad
Jesús Manuel Hernández
¡Ahí vienen los gorrones!
Arturo Muñoz Martínez Estudiante Ciencias Polìticas BUAP Wikipolítica: remedios inacabados de Kumamoto
Arturo Muñoz Martínez
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Eukid o Diódoro
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Los Callos
Jesús Manuel Hernández
La Hora Política
Carlos Flores Mancilla Periodista A prueba la contraloría
Carlos Flores Mancilla
Facebook Los PeriodistasTwitter Los PeriodistsaYoutube Jesus ManuelRss Los Periodistas
Inicio Noticias Columnistas Zalacain Por Soleares Video Columna Contacto  
Logo Los Periodistas
Copyright © 2010
Desarrollado por: Estrategia 360°