El carácter y los principios
2009-02-20
El carácter y los principios
‚“La ingenuidad de las sociedades a través de su corrupción es una hermosa materia para gobernar‚Äù Joly Zalacaín volvió a las andanzas el pasado fin de semana, recuperado de la crisis económica, ausente durante varias semanas, característica de su muy particular estilo de vida, aparece y desaparece como fantasma. El invierno siempre le ha obligado a recluirse. Lo hizo extensivo cuando el invierno de la medianía de edad le llevó a los cartujos, un prolongado periodo que ahora, con el calentamiento del planeta le ha beneficiado. Las estaciones frías son más cortas y la primavera se asomó el 14 de febrero, un mes antes de lo programado. Así que el 15 salió a pasear por el Centro Histórico de la Angelópolis, costumbre heredada y observada en la niñez cuando ‚“la gente de bien‚Äù vestía sus mejores ropas los domingos para pasear por los portales y el zócalo. Las marimbas no estaban, esa es una moda de unos 40 años a la fecha. Las alacenas en los portales eran como el mercadillo moderno; y los restaurantes y hoteles ofrecían comida al medio día. Una de las costumbres más socorridas en los últimos años de la juventud de Zalacaín había sido el tomar una cerveza o un ‚“mint julep‚Äù llamado vulgar y coloquialmente menjul. La bebida refrescante era acompañada al medio día por papas a la francesa o frutos secos fritos y salados o tostados. De unos años a la fecha el Hotel restaurante Royalty había impuesto su moda de ofrecer chalupas a la gente de bien. Zalacaín recordó que el tema de las chalupas le había enfrascado muchas veces en discusiones acaloradas por que los propietarios de las casetas del Paseo de San Francisco se sienten con la exclusividad del tema debido a la leyenda de que ahí se preparaban las primeras chalupas de la ciudad de Puebla para la servidumbre y los cocheros patilludos de los carruajes de las familias que asistían a misa en San Francisco y eran devotos del beato Sebastián de Aparicio. La costumbre de la leyenda negra ha permeado tanto entre los poblanos que nadie se atreve a debatirla. Pero Zalacaín había investigado, había profundizado en el tema y le encantaba meter discordilla y encender mechas. Con trabajos consiguió una mesa en el Royalty, había mucha gente en el centro, muy trajeados ellos y muy emperifolladas ellas, casi como en el pasado, los poblanos se vistieron en sus mejores galas para ir al Zócalo. Un descuido de unos turistas permitió a Zalacaín hacerse de una silla y una mesa. La costumbre se impuso: chalupas y caña de cerveza oscura. Una marabunta se hizo presente instantes después, jaloneo por mesas y sillas, fotógrafos por todas partes, abrazos, saludos y una que otra mentada de madre, todo al mismo tiempo en un escenario que espantó al pobre aventurero acostumbrado a no estar en reuniones de más de 10 personas por aquello de los complejos. Por supuesto Zalacaín no sabía del informe de la Presidenta Municipal Blanca Alcalá. Para el lector antiguo de este espacio no es necesario citar que Zalacaín es dueño de un oído casi comparado con un radar, escucha todo lo que sucede a su alrededor, la presunta virtud se ha convertido en un vicio que le compromete en su militancia del cotilleo. Pues bien, los vecinos de la derecha hablaban de política: ‚“la sucesión ya empezó ¿observaron la cara de Mario cuando Blanca agradeció a Jorge?‚Äù Sí, respondió otro con corbata rosada y cabello engomado, y agregó: ‚“tal vez por eso no la mencionó en su intervención‚Äù. Las voces altas de otra mesa, risas, carcajadas y gritos le impidieron acabar de escuchar el resto de la conversación inmediata, solo alcanzó a oír algo así ‚“los grupos se están enfrentando, todos contra el delfín‚Äù. De la mesa del lado izquierdo la charla no distaba mucho del mismo tema. Personajes de edad adulta, canosos y por lo visto importantes porque todo el que pasaba por el portal tenía que acercarse a saludarles, el tema tenía un enfoque más serio, el mayor de todos, por edad, merecía el respeto de los otros, la atención se concentraba en sus opiniones. La pregunta que se hacían estaba en torno a quién decidiría el nombre del candidato del partido para suceder a Mario. Los análisis iban y venían de mesa en mesa y las chalupas no llegaban; la primera cerveza había sido prácticamente consumida, Zalacaín alzaba la mano para conseguir el contacto visual o corporal con alguno de los camareros. Los de la derecha advertían ‚“nadie podrá con Rafa, todas las encuestas le favorecen; tiene los amarres, el apoyo de Lozano, de Germán, del presidente y de la maestra y por si fuera poco los líderes de otros partidos también le apoyan, el PRI está en desventaja‚Äù. Como si de la mesa de la izquierda hubieran alcanzado a escuchar las respuestas a esa afirmación no tardaron en pronunciarse: ‚“El PAN será derrotado nuevamente, el escenario nacional les compromete, el pueblo les cobrará en las urnas primero este año y después el siguiente, además los panistas están desgastados internamente, no han acabado de formar cuadros, se quedan sin fichas, por eso Moreno Valle es la única pieza que tienen para jugar en la sucesión‚Äù. Uno que parecía empresario preguntó al canoso: ‚“¿Entonces Manuel porqué tu partido está dividido, no sería mejor buscar a un candidato de unidad en lugar de quemar pólvora en infiernitos?‚Äù ‚“No es tan fácil, dijo, Mario tiene una enorme responsabilidad con él mismo, con la historia y con el partido, él está donde está, producto de un esfuerzo personal y de las circunstancias que impidieron que las decisiones fueran centralizadas bajo la premisa de ‚Äòcandidato de unidad‚Äô. Recuerden ‚Äìprosiguió- que antes nadie opinaba, por lo menos públicamente, todo era debajo de la esa, en lo oscurito, hoy hay tolerancia a la participación, por eso los últimos dos gobernadores de Puebla han sido gente de aquí mismo, es impensable a estas alturas que haya una imposición‚Äù. Las chalupas por fin llegaron, verdes y rojas, con un ligero sabor a manteca, la carne de cerdo deshebrada y un toque de cebolla. La buena chalupa, recordó Zalacaín se puede comer con los dedos, cuando su consistencia es tal se asemeja a una pequeña barquita que impide que se deshaga antes de llegar a la boca. Presto a hacerlo, consumió las dos primeras en cuatro bocados, un trago de cerveza, vueltas al paladar y una discreta limpieza por los labios y los dedos índice y pulgar de la mano izquierda; fiel a su costumbre Zalacaín había aceptado la premisa musulmana ‚“no comas con la mano que limpia tu ano‚Äù. La historia de la chalupa, se dijo a sí mismo el aventurero agobiado por los comensales de derecha e izquierda, debía formalizarse y ser aceptada por todos los productores y consumidores. Y recordó sus investigaciones: Una teoría habla de que las mujeres campesinas las ‚“inventaron‚Äù en el Paseo de San Francisco para alimentarse y venderlas a la servidumbre de los ricos los domingos. Esta teoría no está soportada en el antecedente de la tortilla pequeña; ¿de dónde salieron, quién ideó hacerlas de ese tamaño, máxime cuando las tortillas eran elaboradas a mano y no con la maquinita que hoy conocemos y quién las bautizó? Debió haber existido un antecedente para usar la tortilla pequeña, para freírla y ponerle salsa encima. Otra teoría asegura que los vascos que llegaron a la Nueva España traían consigo la costumbre de las ‚“txalupas‚Äù nombre que en vascuence se da a una pequeña tartaleta alargada a semejanza de las barcas pequeñas que usan los marineros en ese país para pescar en las mañanas. Las ‚“txalupas‚Äù actualmente inundan las barras de los bares en el País Vasco, rellenas de txangurro, de atún, de anchoas, de ensalidalla rusa, etcétera. Esta teoría asume que los vascos la dejaron sembrada en las costumbres de los habitantes de lo que hoy es Jalisco dado que en los recetarios antiguos de esa entidad aparecen las ‚“chalupas‚Äù y se habla de una tartaleta de harina horneada que se rellenaba con salsa y carne. Es de suponerse que la tartaleta llegó a Puebla y se adaptó. La teoría si bien tiene algo que mueve a ser aceptada no enfrenta con datos históricos, por qué cambió de harina de maíz horneada a tortilla. Quienes la aceptan aducen que la harina era para los ricos y los pobres usaban masa de nixtamal para hacer tortillas, al pretender imitar la chalupa de los ricos la hicieron al tamaño. En favor de esta teoría se suma el comentario de que los ricos le ponían carne de cerdo, cual costumbre poblana, y los pobres sólo cebolla. Una tercera teoría asume que ciertamente la primera chalupa se hizo de harina de maíz, pero no horneada, sino frita y está basada en la costumbre asturiana de comer ‚“tortus‚Äù que llegó a México a finales del siglo XIX y principios del XX, más o menos las fechas en que se ubica la aparición de las chalupas de San Francisco. Los promotores de tal teoría señalan que los asturianos que llegaron a México optaron por Puebla y entraron a trabajar en la industria textil y el abarrote y consigo trajeron sus costumbres, freír en aceite de oliva la masa de harina de maíz con un poco de trigo, agua salada, acto seguido se ponía sobre el tortu o torto cualquier chorizo deshecho, picadillo o queso cabrales, entonces escaso y sustituido por la salsa con queso fresco, algo más parecido a los ‚“sopes‚Äù. La gente pobre de Puebla, la servidumbre, habría observado tal costumbre española y la habría adaptado a su consumo regional, imitó el ‚“tortu‚Äù que ciertamente es del mismo tamaño que la chalupa, y lo habría elaborado con su acostumbrada tortilla de mano cocida en el comal, después y completada con salsa y cebolla. La teoría tiene una laguna: ¿de donde salió el nombre de ‚“chalupa‚Äù? Pues bien Zalacaín había encontrado en las viejas recetas de su familia, finales del XIX ‚“Las Choles‚Äù unas tortillas que eran muy comunes en las meriendas poblanas. Las Choles, sumadas a los chilaquiles en rueda y las enchiladas ilustradas, constituían la base de una buena merienda. Zalacaín recordó la receta: ‚“Se asan jitomates; se muelen con unos chiles huauchinangos colorados y se fríen. Aparte se fríen en manteca las tortillas y se rellenan con faldas de puerco desbaratadas en hebras a las que se agrega la salsa recién hecha‚Äù. Nada hay más parecido al antecedente de la chalupa. ¿Y el nombre? Pues ‚“choles‚Äù es lo más cercano e intermedio entre txalupa y chalupa, tal vez la receta sea la suma de todas las teorías. Absorto en sus recuerdos, sólo reaccionó cuando el tal Manuel expresaba en medio del silencio absoluto del resto de la mesa de la izquierda: ‚“El escenario actual no necesariamente será el del próximo año. Si el PRI gana las elecciones federales las circunstancias favorecerán al gobernador en turno; si en cambio hay derrota en la capital por ejemplo, el tema necesitará de un equilibrio en las fuerzas y ahí están los llamados candidatos del plan B, que realmente es el Plan A. El próximo año Beatriz Paredes ya no será presidenta del PRI, Emilio Gamboa estará buscando trabajo, Manlio andará metido en la sucesión y peleándose con Peña Nieto, de ahí que Mario tenga mano en la sugerencia de quién debe ser el candidato‚Äù. Un gordo con cara de judicial que no paraba de fumar tomó la palabra, había permanecido en silencio: Tiene razón don Manuel. Yo agregaría que Mario en este aspecto es impredecible, así lo demuestra su actitud en las últimas decisiones. Dejó correr los nombres de varios integrantes de su gabinete y nadie de ellos llegó a las listas finales de candidatos a diputados federales. Este antecedente está fielmente ligado a la tesis de Joly ‚“cuando dos hombres viven juntos, el que tiene más carácter gobierna al otro. Cuando hay diez hombres reunidos, el más templado gobierna a los demás‚Äù. Dicha esta frase Manuel arrebató el micrófono: ‚“ya que citas a Joly no te olvides de las condicionantes que para él intervienen en el momento de una decisión política y de gobierno: ‚“Un recuerdo de la escuela, una impresión familiar, una lectura de la infancia o de la adolescencia; la influencia de su pareja, el resentimiento de una injuria, he aquí lo que a menudo decide las opiniones políticas de la mayoría de los hombres que creen tener en la cabeza una idea personal. Por eso, dice Joly, no cabe atribuir la menor importancia a la mayor parte de las opiniones que se afirman con la palabra o con la pluma. Son casi siempre copias malas de una edición original cuyo sentido se ha borrado; y además el que habla ni siquiera traduce su pensamientos. Detrás del funcionarios hay un sueldo, detrás del periodista un financiero, detrás del publicista un secretario, detrás del panfletista el hambre‚Äù. ¿Qué quiso decir con todo eso? Ciertamente Zalacaín reconocía la cita de Maurice Joly el escritor francés amigo de tertulias de Víctor Hugo y quien había pasado a la fama con la puiblicación de ‚“Dialogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu‚Äù, libro que le mereció pasarse unos años por la cárcel. Para Zalacaín era sorprendente encontrar en Puebla a alguien que citara de memoria los textos de Joly, dado que su segunda obra más importante ‚“Recherches sur l‚Äôart de parvenir‚Äù sólo había sido publicada en francés y constituía un tesoro para cualquier biblioteca. Zalacaín había leído el libro hacía muchos años, le movió el análisis tan sutil del comportamiento humano en el arte de la política y recordó algunos textos: ‚Äù... cuando sopla un viento de bajeza, todo el mundo se vuelve mezquino; cuando sopla un viento de miedo, todo el mundo se vuelve cobarde; cuando sopla un viento de venganza, todo el mundo se vuelve cruel...‚Äù Y es que para predecir las decisiones de los políticos debe llevárseles al terreno de los hombres, y el conocimiento del hombre permitirá pronosticar su comportamiento. Sólo se les puede descubrir a través de sus acciones y su lenguaje, al afirmar lo que son, en adivinar, en prever lo que harán en tal o cual circunstancia determinada; es tanto como saber más de ellos, de los políticos, que ellos de sí mismos. Las charlas de los vecinos siguieron con los mismos temas, hubo quien anotó en una servilleta los nombres de los candidatos y empezó a tomar apuestas, que si el Delfín 2 a 1, que si Agüera a la alza, que si Alcalá y Jorge hasta el descarte final. El tal Manuel terminó las apuestas con una frase: Señores, como decía Adolfo Ruiz Cortines cuando jugaba dominó, ‚“fichas nuevas y juego limpio‚Äù. De dulce, de chile y de manteca... *** EL ANUNCIO HECHO el pasado 15 de febrero por la Presidenta Blanca Alcalá de crear el Consejo del Centro Histórico, sin duda es una respuesta importante a quienes hemos intentado conservar ya sea en la inversión, en la academia o en el trabajo periodístico ésta que es una de las zonas monumentales más grandes del mundo... La entidad Consejo del Centro Histórico es necesaria para tener continuidad en los trabajos y gestión del área... En el pasado un decreto gubernamental lo creó con la participación de todos los sectores de la sociedad, y otro decreto lo incorporó a una instancia estatal que finalmente por otro decreto desapareció hace 4 años... El anuncio no ha estado acompañado del cómo y el quiénes... De ahí que este comentario no pueda ser completo... En siguientes entregas aportaremos ideas... Por ahora sólo una advertencia... Ojalá el Consejo del Centro Histórico no sea entregado a quienes con la máscara de la protección han tolerado los derrumbes en los últimos años, y meses, ojalá la nueva entidad no sirva como en el toreo para ‚“pasar el túnel‚Äù... Ojalá que se pongan los candados suficientes para que la Ley Federal de Monumentos y las locales no sean guardadas en el cajón de los recuerdos y se de rienda suelta al ‚“desarrollo‚Äù a cuestas del patrimonio edificado... Ejemplos sobran, en este espacio se han anotado algunos en las últimas semanas... Dicho de otra forma que el Consejo del Centro Histórico no sea ‚“colocar a la iglesia en las manos de Lutero‚Äù... *** POR HOY ES TODO, desde la trinchera del Centro Histórico seguiremos informando... Tenemos una cita la próxima semana en este mismo espacio... Los portales www.periodicodigital.com.mx, www.elheraldodepuebla.net y www.laconjura.com.mx reproducen esta columna... De lunes a viernes Las Tertulias de la Radio en Radio Tribuna, 1250 de am a las 11 horas... Las Tertulias Políticas de los martes en Megacable, canales 32 y 305, 21 horas... Los Periodistas, miércoles y jueves, mismos canales y horario... Noche de Adultos, SICOM Canal 26 los jueves a las 22 horas... jesusmanuelh@mexico.com
 
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