Aquellos tiempos y nuevas realidades
2010-10-07
Aquellos tiempos y nuevas realidades
Aquellos tiempos y nuevas realidades "La irremediable lucha por la identidad, me mantiene cuerdo en este mundo de locos". Marcos Ponce de León Madrid, España.- Sin duda una de las mejores inversiones de la sociedad está en la investigación de su pasado, ahí están las raíces y por ende las posibilidades de reconocerse y asumirse con una identidad. Por supuesto el tema del folclore, del patrimonio intangible, como la música o la comida, forman parte muy importante de la identidad. En el caso de su natal Puebla, se sumaban con fuerza el idioma y la religión. Puebla siempre había sido considerada una ciudad tradicional, de alguna manera conservadora respecto a sus costumbres originales, sin embargo en las últimas décadas la Angelópolis se había insertado de manera muy seria en la globalización; en consecuencia las costumbres, las tradiciones y la identidad habían sufrido serias modificaciones. De las comidas en familia con los guisos locales presididas por los abuelos y los padres se había pasado a depositar a los viejos en las casas de la tercera edad. Las recetas de familia prácticamente han desaparecido, los dechados de virtudes más, pues las chicas de las nuevas generaciones piensan en crecer profesional y económicamente, pero no en cultivar la vida hogareña conservando las tradiciones de la familia, nada de eso, la comida rápida, la convivencia con el fast food va de la mano con el fast track, esa envolvente forma de vivir el momento con intensidad sin considerar el pasado y menos el futuro. Curiosamente en un diario local aparecía una información sobre la raquítica asistencia a los museos locales de parte de los habitantes de la misma ciudad. ¿Cómo podrían las nuevas generaciones luego defenderse el patrimonio edificado o los rasgos culturales de Puebla si no hay contacto con el pasado? Así son las nuevas generaciones, se decía Zalacaín al momento de hojear el directorio telefónico, una costumbre arraigada en el pasado por quienes aficionados al viaje al llegar al hotel observaban el directorio a manera de darse cuenta de la capacidad económica de la ciudad. El número de empresas constructoras, universidades, colegios, hospitales, comercios, etcétera, daban una rápida imagen del avance económico de los poblanos. De aquellos directorios de no más de 200 páginas cuando los teléfonos eran Ericcson y Mexicana, antes, mucho antes de la empresa llamada Teléfonos de México, al voluminoso libro de más de dos mil páginas, hay una gran diferencia. El aventurero había descubierto notables ausencias respecto a los giros empresariales de antes de la Revolución Mexicana, tan mencionada en estos días al lado de la Independencia de México. Alguna vez había recibido de un pariente el regalo de un libro "Guía General Descriptiva de la República Mexicana" donde se contenía el directorio de empresas y servicios de Puebla en 1900, un documento mandado a hacer por Porfirio Díaz, según se anotaba en los dos tomos de la publicación, a una empresa de Barcelona, ciudad donde se habían impreso los 20 mil ejemplares a distribuir en territorio mexicano. A Zalacaín le había sombrado el número de abogados, 172, en la ciudad en aquellas fechas, sin duda la profesión con más presencia, seguida de los médicos y los fabricantes y maestros de música, los dentistas, ingenieros, notarios y "profesoras en partos". No aparecía ningún restaurante, menos una escuela de gastronomía y hostelería, sin embargo muy cercana a la fecha de la publicación estaba la de de otros grandes documentos "El Cocinero Mexicano" de 1888 y "La Cocinera Poblana de 1907" donde se daba cuenta de la enrome riqueza gastronómica de la ciudad. De aquél directorio le habían causado curiosidad dos apellidos de familias de abogados, Cosme Zafra quien tenía su despacho en el número 12 de la Portería de Santa Inés, el otro, Eduardo Ovando, con dirección en Puente de Ovando 15. En el renglón de los abarrotes aparecían 28 negocios; seis afinadores de pianos y dos almacenes de instrumentos musicales; 14 propietarios de baños públicos, Francisco Paz y Puente entre otros cuyo negocio se ubicaba en la Primera de Hidalgo 19. La ciudad tenía en 1900 dos boliches y 29 boticas, 2 bancos, el de Londres y el Nacional de México; 18 cantinas, 3 agencias de publicaciones; 12 fábricas de cigarros, dos de ellas en Chalchicomula y Teziutlán; 3 fábricas de chocolate; 6 fábricas de fideos; 24 de hilados y tejidos; 4 de medias y una de cerveza de Luis Olivier llamada Cervecería Germania. Pero 110 años después, el directorio telefónico de Puebla está inundado de escuelas, institutos, universidades y muchos de ellos ofertan la carrera de hotelería, otros de gastronomía y algunos más ofrecen el titulo de cheff con avales internacionales. El aventurero había hecho la reflexión en un breve mensaje llegado esa mañana por correo electrónico debido a la incongruencia encontrada entre la enorme oferta de escuelas para preparar cocineros y gastrónomos, y la reducida oferta en la calidad culinaria de la ciudad donde los restaurantes se reproducían como conejos. Un común denominador encontró en la oferta académica: ninguna institución ofrecía la especialidad de cocina poblana, es decir, las escuelas, institutos y universidades estaban invirtiendo en preparar gente para cambiar el paladar y la costumbre alimenticia de los poblanos, cuando en el pasado, la gastronomía poblana ocupaba un lugar preponderante en el país y fuera de él. Cosas de aquellos tiempos, enfrentando la realidad de hoy, se dijo Zalacaín. jesusmanuelh@mexico.com
 
Titulo Columnistas
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista #UberPuebla: opacidad
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Los privilegios del poder
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Violencia machista
Jesús Manuel Hernández
El Rincón de Zalacaín
Jesús Manuel Hernández ¿Exprés o "shot"?
Jesús Manuel Hernández
Opinión
Carlos Figueroa Ibarra doctor en Sociología Sociólogo El Che Guevara y Morena
Carlos Figueroa Ibarra
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Meade y RMV, ¿el plan?
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Las pruebas del amasiato
Jesús Manuel Hernández
Reflexiones
Fidencio Aguilar Víquez Doctor en Filosofía La muerte de Mara Fernanda no queda sin sentido
Fidencio Aguilar Víquez
Sin Límites
Raúl Torres Salmerón Abogado Puebla, con gran rezago social: Godina
Raúl Torres Salmerón
Facebook Los PeriodistasTwitter Los PeriodistsaYoutube Jesus ManuelRss Los Periodistas
Inicio Noticias Columnistas Zalacain Por Soleares Video Columna Contacto  
Logo Los Periodistas
Copyright © 2010
Desarrollado por: Estrategia 360°