El día en que Batman se olvidó de Puebla
2017-02-13
El día en que Batman se olvidó de Puebla

 

 

El día en que Batman

se olvidó de Puebla

 

 

Por Juan Daniel Flores

 

No todos los 6 de enero en Puebla son iguales. El de ese año fue especial. 
Una noche antes Superman había salido de urgencia del aeropuerto de Huejo junto con el gober, según porque El Augusta no tenia gasolina. El Guason se agarro el Guadalupe-Reyes con Don Vic, y no dejaron ni un pomo de Buchanans 18 en la sacristía del santo señor. La Mujer Maravilla atacada por los cólicos, pidió un chance desde mediados de Diciembre para pasarla en Atlixco, mientras pasaban las fiestas decembrinas.

Total que la ciudad estaba sin sus héroes de traje sastre y capa. Todos andaban ocupados, enfiestados y con olor a pulque y a uva desde día de muertos. 

No falto quien recomendara que la Angelópolis no quedara tan desamparada, y en lugar de los mentados superhéroes, se contratara a polis expertos en wasapear mientras caminan o ya de a perdis se llamara a un escuadrón de vecinos vigilantes que lincharan por amor al arte a aquel que osara entrar a robar a los templos del hedonismo moderno.


 

 

Pueblita capital borracha, bohemia y de amplio criterio, giraba alrededor de sus últimos días de vacaciones navideñas y sus primeros días de gasolinazo. Como santa y añeja costumbre nacional, millones se quejaban y nadie se organizaba. Incluso, Don Gato y su pandilla como buenos negociadores, alguna vez han sugerido exportar la hueva y la indiferencia nacional a otros continentes; o ya de a perdis, hacer trueque con los chinos por unos millones de ellos pragmáticos y sin puentes.

Sin embargo en esta sociedad, tan beía, tan beia, tan beia, nadie se decide a mirarse al espejo y salir de la resignación. Menos en navidad ¡Que iban a decir los tlaxcaltecas!  Ni los superheroes, ni la bruja del cuento capitalista y mucho menos la medusa de clase media quieren perder sus privilegios.

Pero el día llego. Al fin la ciudadanía se canso de las alzas de la gasolina, de que el América perdiera el campeonato, de la final del Master Cheff, de los chiles poblanos chinos, de la pequeña sospecha de impotencia y eyaculación precoz que ronda al 99.99 % de los mexicanos, acerca de sus pares en king Side en paguitos.

Tanta contención no podía esperar más y dejo salir el sonoro rugir del "ya valió". El día llego, las campanas callaron, de mi mano sin fuerza alce mi Iphone y brinde sin ella.

En la capital pipope, ese jueves del 5 de enero por la tarde, ante la ausencia y distracción de nuestros superhéroes, la ciudad fue tomada por las hordas salvajes de aquí, allá y acuya, que se aprestaron a tomar: no la Bastilla, no Casa Aguayo, antes La Marranera, ahora igual pero con pedigrí; tampoco asaltaron la Gandhi, El Sotano o Profética, como clamaban otro tipo de hordas intelectuales.

No, el objetivo de estas amables gentes, según el rumor publico que corrió, cual auxiliar administrativa en lunes a la chamba, fue nada menos que los pequeños jacalitos del consumo global que tanto bien le hacen a la gastritis cotidiana.

¡Extra, extra! ¡La rapiña y el odio poblanuche se apodera de la Ciudad de los Ángeles y demonios! ¡Extra, extra! ¡Batman no aparece por ningún lado! ¿Qué pasaba?

6:30 p.m. 

Llamada telefónica de rorra:
-¿Estás bien?-
-¿Porque lo dices rorra?
-Es que ya se puso feo en la ciudad y andan diciendo que vienen para el centro. Que andan saqueando negocios, supers  y madreando gente.

De inmediato mi pantalla blue ray, imagino pequeños batallones de zombis con playera de la Franja, y uno que otro despistado con playera del Potosino, marchando en pleno desmadre y a paso veloz hacia el centro glorioso de nuestra bella ciudad.

Chavorrucos, modernos pípilas, señoras pendientes del todo y del tedio, chicos y chicas, cocineras de eterno mandil, ovejas grises descarriadas con los ojos desorbitados, amantes eternos de lo regalado y del 2x1. Todos, todos eran una especie de mural que pintaba mi imaginación cual mural de Rivera, aproximándose al centro.

¿Sera que la profecía cinematográfica  de Gis,Trino y Mendoza se había hecho realidad? Los zombis de Zaguayo han llegado a Puebla y en noche de Reyes ¡Santos gasolinazos Batman!

¿Qué estaba pasando en realidad en la Puebla de mis 40 amores? Las calles se vaciaban poco a poco en pleno jueves de dominó y la gente se miraba apabullada, sin dios ni maruchan de camarón con chile que los consolara.

El terror tomo forma de rumor fulminante y los exquisitos teóricos de café, comenzaron a esgrimir feroces sus más poderosos alegatos feisbukeros, para explicar el porqué del fenómeno.

Que no cunda el pánico dijo el gordo de la radio. 

Venían de no sé donde, de quien sabe porqué. Una mano peluda apretó el botón y entonces como bendito consuelo, apareció en el cielo la Batiseñal.

 

 

¡Ahora si malhechores sin cara y sin forma, de quien sabe dónde y quien sabe porque, Batman les dará su batimerecido! ¡Con Puebla nadie se mete! Excepto claro los franceses de 1863.

Pero la noche avanzaba ese primer jueves del año y del Caballero de la noche ni sus luces. Extraño, tampoco había patrullas, ni perros de sirena, ni la gendarmería y menos gasolineras abiertas. Incluso cuentan algunos tristes poblanuches, que había que ir hasta la autopista para encontrar una abierta, o ir a la hermana república de Tlaxcala para hacerse del generoso combustible.

Esa noche, los Santos Reyes llegaron de puntitas, incluso hasta el hotel.

La ciudad como un laboratorio, como un experimento, un parangón de frustraciones, utopías y tedio consumista. Como una suegra malévola, una cuñada envidiosa, como todas las calamidades inventadas. La ciudad sin saber que pedo.

Terminó el jueves y llego el viernes. Ya era 6 de enero y el mentado Batman nunca apareció. Que gacho tacho. Se dice que el muy ingrato andaba en pantuflas de garra y falda escocesa en las piernas de Acuaman, ahí en el Silver, hotel de mala nota rumbo a la tierra del tejocote y el buen pulque.

Total que la ciudad se sentía desolada, cercada por los demonios de la ficción de Marvel o por el famoso chupacabras. Nadie sabe, nadie supo.

Ni Godzilla o King Kong, pudieron haber logrado tal efecto "apanicante" en la ciudad de las mil universidades, en la ciudad vocho, en la Puebla 3 veces heroica.

La mujer maravilla fue localizada en el 69 de la Calle Melancolía, engañando al Acertijo en el parque de las Ninfas. Batman seguía sin aparecer. Robin caminaba "de ladito", lo cacharon saliendo de una farmacia de 24 hrs. huyendo con unos condones sabor plátano. ¡Ches héroes! Ya no se puede esperar nada de ellos.  Ellos dejaron desde hace años de creer en la sociedad.

 

Silenciooo, "hombres del poder trabajando", hombres y mujeres saqueando, hombres wasapeando
 

Las democracias posmodernas ciudadanas (caso mexicano) se dirimen en la tablet y el Ipod y en las suaves arenas de la pantalla táctil.

Foto Tribuna Comunicaciones

¡Oh Puebla, pueblita, pueblo, poblada, población, despoblada ¿qué demonios te pasa?

¡Chin! Se nos cayó el teatrito del shock y se nos olvido que es enero.
Nos fallo también el chapulín colorado, el Che Guevara y hasta Dragón Bolt. Nadie llego a rescatarnos del miedo y menos aún de los salarios mínimos.

Ese primer viernes del año nos quedo el Arcángel Miguel, las devaluaciones, el desempleo, las cantinas vacías, los cantores de microbús, la comezón en el trasero y el retraso de la regla. Nada cambio.

Al otro día del caos la misma ciudad, la misma gente. Sin dios, ni gobierno, ni infierno y sin Batman. La misma ciudad sin héroes que la salven, con las manos en los bolsillos y silbando la histórica tonadita de Don Tedio y Doña Resignada la de la tienda:

“Compañeros en el bien y el mal, 
ni los años nos podrán pesar. 
Amorcito corazón, 
serás mi amor.”

 

 

…porque solo con palabras construimos al mundo y sin ellas no hay ciudad.

 

 

 
Titulo Columnistas
Opinión
Carlos Figueroa Ibarra doctor en Sociología Sociólogo La guerra sucia contra Gabriel Biestro
Carlos Figueroa Ibarra
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista MORENA Puebla, ¿dos caminos?
Jesús Manuel Hernández
Sin Límites
Raúl Torres Salmerón Abogado ¿Hipnotismo a políticos?
Raúl Torres Salmerón
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Candados del PRI y Puebla
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Delincuentes libres
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Mal y de malas
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista #RMV y sus canicas
Jesús Manuel Hernández
Sin Límites
Raúl Torres Salmerón Abogado El alcalde sustituto devaluado
Raúl Torres Salmerón
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista Un merolico en el PRI
Jesús Manuel Hernández
Reflexiones
Fidencio Aguilar Víquez Doctor en Filosofía Imágenes
Fidencio Aguilar Víquez
Facebook Los PeriodistasTwitter Los PeriodistsaYoutube Jesus ManuelRss Los Periodistas
Inicio Noticias Columnistas Zalacain Por Soleares Video Columna Contacto  
Logo Los Periodistas
Copyright © 2010
Desarrollado por: Estrategia 360°