La nueva barbarie, del cereal a la carne asada
2010-07-22
La nueva barbarie, del cereal a la carne asada
La nueva barbarie, del cereal a la carne asada Madrid, España.- No habían pasado 24 horas desde su arribo a Puebla y el aventurero se reportaba nuevamente con los amigos dejados en la ciudad. Primero para felicitar por el triunfo en el mundial y luego para narrar las primeras impresiones de la mañana siguiente a su llegada. Telefonemas de hijos de sus viejas amistades le daban la bienvenida, los padres o habían muerto o se habían trasladado a vivir fuera de la ciudad. La moda de tener una casa de campo, de fin de semana en Atlixco o en Veracruz, la afición al golf, se habían convertido en prácticas habituales de las viejas familias poblanas. En sus épocas de juventud la tendencia era otra, el lago de Valsequillo constituía toda la oferta para el descanso de fin de semana, ahí se practicaban deportes acuáticos y se organizaban veladas nocturnas, fogatas, caminatas, rapel, parrilladas y a veces la pesca, en los alrededores del lago había palapas con pescado fresco extraído de las aguas de Valsequillo. La contaminación había modificado toda aquella actividad. Zalacaín buscó la prensa del día, pero en la casa de sus familiares no existía el hábito de comprar los periódicos, se escuchaba la radio y en términos generales se sabía de los hechos del día anterior más bien por comentarios de los vecinos y el grupo de amistades. De entre las primeras llamadas recibidas el aventurero destacó la del hijo de uno de sus viejos amigos, ya fallecido, y con quien había compartido la mesa hacía pocos meses en Madrid; le convocaba para "agendar" una comida en los siguientes días. Dos cosas le sorprendieron a Zalacaín y así las remarcaba en su comunicado: una, el empleo de la palabra "agendar", no reconocida como verbo en la gramática española, y la segunda el hijo de su amigo le convocaba a participar en una comida en un restaurante argentino "de moda", donde se reunían lo mejor de la sociedad y la política de la ciudad. Sin duda el idioma va en decadencia en muchos países donde se habla el español, ya en Madrid había tenido algunos altercados por la frecuencia del empleo de palabras de raíces sajonas en las charlas coloquiales. Pero le asombró más no haber sido invitado a comer en casa, en familia, a probar los guisos y recetas de toda la vida, tan añorados por su paladar. En cambio le convocaban a un sitio de carne a la parrilla, sin duda una de las peores formas de alimentarse en cuanto a los placeres de la gastronomía. Si bien comer era una necesidad biológica, cocinar involucra una evolución cultural Recordó aquella frase escrita por José Vasconcelos en "La Tormenta": "Donde termina el guiso y empieza a comerse la carne asada, comienza la barbarie". La sentencia se hacía presente en Puebla, cuna de la gastronomía mexicana según Mariano Dueñas, el otrora gastrónomo de la ciudad de México con más facultades para digerir el placer de la comida y la buena mesa y quien luego de sesuda investigación instituyó hace varias décadas "El Día del Gastrónomo" el 26 de Junio. Marianito había decidido la fecha por ser el día de San Antelmo de Belley y fundamentó el hecho en la persona de Jean Anthelme Brillat-Savarin, autor de "La Fisilogía del Gusto" el documento más serio sobre temas de gastronomía hasta ahora conocido. En aquella época Eduardo Lastra el mejor hotelero de la ciudad, había facilitado las instalaciones de El Mesón del Ángel para la comida fundacional donde el aventurero se había topado con personas totalmente ajenas a la gastronomía, pero involucrado en los asuntos turísticos de la ciudad. Ni el menú ni el decálogo presentado por Dueñas los recordaba ya el aventurero. El gastrónomo había señalado a Puebla como la cuna de la cocina mexicana debido a la mezcla, al sincretismo perfecto de los sabores y recetas de mesoamérica con la tradición culinaria de España. Por desgracia la presentación no tuvo seguimiento y el Día del Gastrónomo, hasta donde Zalacaín sabía, se había quedado en el anecdotario. El aventurero se sentó a desayunar aquella mañana, esperaba la recomendación de la cocinera, pero no hubo tal, sobre la mesa aparecieron una cantidad de botellas y frascos, medicinas, vitaminas, polvos para adelgazar y quién sabe cuántas cosas derivadas de la química. Pidió algo de fruta, apareció un plátano un tanto ennegrecido, la muchacha le ofreció una caja con cereal y le preguntó si quería leche ligth o de soya. Zalacaín hizo una mueca, se le antojaba una manzana, un buen trozo de piña; pidió un jugo, y le trajeron un tetrapack con un presunto jugo de naranja "natural" y otro de manzana. La primera decisión asumida de inmediato sería ir al supermercado a hacer la compra de sus alimentos. Sobre la mesa no había nada para morder, nada para sentir la comida en el momento de ser masticada; añoró aquellas tortas de agua de los hornos de barrio, cortadas por la mitad, desprovistas de migajón, puestas sobre un comal con un buen trozo de mantequilla y al final azúcar para acompañar el café con leche mañanero. De reojo leyó el contenido del cereal del gallo, el índice glucémico era de 92, superior al del azúcar y la pasta; la carga glucémica, 21, superior al pan y el azúcar; y el factor de inflamación, 182, o sea un alimento pro inflamatorio alto. Luego entonces ¿dónde estaba la ventaja de alimentarse con las hojuelas de maíz, si de inmediato aumentaba el índice de azúcar en la sangre, y se mantiene por encima del dulce normal? De niño había escuchado al intendente del internado de su colegio, el interés de algunos sacerdotes de aumentar el porcentaje de cereales de caja en el desayuno, debido al fuerte impacto sobre el descenso de la libido en los seres humanos. Basaban sus afirmaciones en los estudios del doctor John Harvey Kellogg, seguidor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, quien además de ser vegetariano había tomado la decisión de no consumar su matrimonio bajo el precepto de la abstinencia, él y su esposa vivieron 40 años en casas separadas y adoptaron a siete hijos a quienes educaron en esos mismos principios. El doctor Kellogg, experimentó en la alimentación para disminuir el deseo del onanismo entre los jóvenes y así descubrió las hojuelas de maíz, recomendadas en el sanatorio por él dirigido a finales del sigo XIX en Michigan. Desde esa ocasión Zalacaín había despreciado en el desayuno las cajas de cereales. Se levantó y fue a la cocina, donde la muchacha estaba haciendo una salsa con chiles serranos, tomate y ajo tostados puestos sobre un molcajete con un poco de agua. Pidió permiso y ahí se quedó, tortilla en mano, a recordar los sabores de su infancia. jesusmanuelh@mexico.com
 
Titulo Columnistas
El Rincón de Zalacaín
Jesús Manuel Hernández Bacon y El Paraguas
Jesús Manuel Hernández
Sucedió en Puebla
Margarita Carrasco Porras Periodista Rimas asoleadas
Margarita Carrasco Porras
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista ¿Descarte?
Jesús Manuel Hernández
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista El problema no es Trump
Jesús Manuel Hernández
¡Ahí vienen los gorrones!
Arturo Muñoz Martínez Estudiante Ciencias Polìticas BUAP La unidad nos divide
Arturo Muñoz Martínez
BALANCE FINANCIERO
Socorro López Espinosa Periodista Financiero Puebla entre la opulencia y la pobreza
Socorro López Espinosa
¿Se te ofrece algo?
Carlos Galeana Estudiante de Comunicación México en una combi
Carlos Galeana
La Otra Mirada
Daniela Ramos García Comunicóloga "México tierra de oportunidades": EPN
Daniela Ramos García
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista El PRIAN se fortalece
Jesús Manuel Hernández
La Hora Política
Carlos Flores Mancilla Periodista Forcejeos políticos tempraneros
Carlos Flores Mancilla
Por Soleares
Jesús Manuel Hernández Periodista El sistema fracasó
Jesús Manuel Hernández
Universo C
Ana Cecilia Pérez Domínguez Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública Y cuando se miró, no se reconoció (1917-2017)
Ana Cecilia Pérez Domínguez
Facebook Los PeriodistasTwitter Los PeriodistsaYoutube Jesus ManuelRss Los Periodistas
Inicio Noticias Columnistas Zalacain Por Soleares Video Columna Contacto  
Logo Los Periodistas
Copyright © 2010
Desarrollado por: Estrategia 360°